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Las 4 métricas de email que de verdad importan (y qué hacer con cada una)

Enviar sin mirar los números es enviar a ciegas. Estas son las 4 métricas que debes vigilar en cada campaña —apertura, clics, bajas y quejas— y la acción concreta que dispara cada una.

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Equipo de Cursio
5 min
Las 4 métricas de email que de verdad importan (y qué hacer con cada una)

Después de cada campaña, Cursio te muestra unos cuantos números. No están para decorar: cada uno te dice algo concreto y sugiere una acción. Estas son las cuatro que de verdad importan.

Estadísticas de una campaña en Cursio: apertura, clics, bajas y quejas
Cada campaña enviada te muestra tasa de apertura, clics, bajas y quejas de spam, además de entregados y rebotes.

1. Tasa de apertura

Qué porcentaje de los que recibieron tu email lo abrieron. Depende sobre todo del asunto y de tu reputación de remitente. Una tasa sana ronda el 30-50% en una lista cuidada.

Si está baja: prueba asuntos distintos (A/B), limpia tu lista de inactivos y revisa que no estés cayendo en spam.

2. Tasa de clics

Cuántos hicieron clic en tu enlace. Mide si tu contenido y tu llamada a la acción convencen. Es la métrica más cercana a la venta.

Si está baja: haz el botón más claro, pide una sola acción y asegúrate de que el email cumpla lo que prometía el asunto.

3. Bajas (desuscripciones)

Cuánta gente se dio de baja tras ese envío. Un poco es normal y hasta sano. Un pico te avisa de que algo chirrió: enviaste demasiado, a quien no tocaba, o el contenido no encajó.

Si sube: segmenta mejor y baja la frecuencia. Escribir menos, pero más relevante.

4. Quejas de spam

La más importante de vigilar. Es cuando alguien te marca como spam. Muy pocas ya hacen daño: envenenan tu reputación y afectan la entrega de todos tus correos, no solo de esa persona.

Si ves quejas de spam subiendo, para y revisa: ¿estás enviando a gente que no te dio permiso? ¿demasiado seguido? ¿la baja es fácil de encontrar? Corrígelo antes de seguir enviando.

Los rebotes, de fondo

Los rebotes (emails que no existen o rechazan) no son una métrica de éxito, pero conviene mantenerlos bajos: Cursio marca y aparta esas direcciones para que no te sigan penalizando.

La próxima vez que envíes una campaña, abre sus estadísticas al día siguiente y léelas con esta guía al lado. En dos o tres campañas sabrás leer tu lista como un profesional.


Con qué comparar tus números

Una tasa de apertura del 32% no es buena ni mala por sí sola: depende de a quién escribes y de cuándo entró en tu lista. Estas referencias sirven para saber si tienes un problema o simplemente una lista normal.

Tipo de envíoApertura razonableClics razonablesSeñal de alarma
Secuencia de bienvenidaAlta: es cuando más te esperanAltaApertura por debajo de la media de tus campañas
Campaña a toda la listaMediaBaja-mediaCaída sostenida tres envíos seguidos
Envío a un segmento de compradoresLa más alta de todasAltaPor debajo de la campaña general
Reactivación de inactivosBaja por definiciónBajaQuejas de spam por encima de lo habitual

Lo importante no es el número absoluto sino tu propia serie. Anota los datos de tus cinco últimas campañas: esa es tu línea base, y cualquier envío que se salga mucho de ella —arriba o abajo— tiene una explicación que merece la pena buscar.

Tres formas de leer mal estas métricas

Confundir apertura con interés

La apertura se mide con una imagen invisible que el cliente de correo descarga. Los filtros que abren los correos por seguridad y las vistas previas inflan la cifra; los clientes que bloquean imágenes la desinflan. Sirve para comparar tus propios envíos entre sí, no para presumir de un porcentaje.

Celebrar una tasa alta sobre una lista pequeña

Un 60% de apertura sobre 40 personas son 24 lecturas. Un 25% sobre 3.000 son 750. La tasa mide salud; el número absoluto mide alcance. Necesitas mirar los dos.

Ignorar las bajas porque «siempre hay»

Un goteo constante es sano. Lo que hay que vigilar es la concentración: si el 80% de las bajas de un mes salió de un único envío, ese envío te está diciendo algo muy concreto sobre a quién se lo mandaste o sobre lo que decía.

Qué hacer el día después de cada campaña

  • Apunta las cuatro cifras en el mismo sitio donde apuntas las anteriores. Sin serie histórica no hay diagnóstico.
  • Si la apertura cayó, mira el asunto antes que nada: es la variable con más peso y la más fácil de probar.
  • Si los clics cayeron pero la apertura no, el problema está en el cuerpo o en la llamada a la acción, no en la entrega.
  • Si subieron las quejas de spam, para los envíos programados hasta entender por qué. Es la única métrica que daña envíos futuros.
  • Revisa qué enlaces se pulsaron: te dice qué tema quiere tu lista, que es material para la próxima campaña y para el próximo curso.

Y si las cifras son malas de forma sostenida, el problema puede no estar en el contenido sino en la entrega: revisa la guía de entregabilidad antes de reescribir nada.

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